Porque el autodidacta nace y no se hace, y porque aprender ciertas cosas a base de tutoriales desde la soledad ante el ordenador a veces desmotiva. Por eso, y por muchas otras cosas, existen clases magistrales como las que da Catherine Lyubimov tres veces en semana en un centro de Moscú (cómo no). Lleva por título El arte del sexo oral y es una curso al que asisten mujeres para pasar un buen rato de risas y cachondeo y, de paso, aprender a ordeñar a sus parejas con destreza. «Si vas a un terapeuta sexual», sostiene Catherine, «seguirás sin conocer las técnicas, sin saber cómo se hace. Eso enseñamos aquí.»
La clases cuestan 85 euros y son dadas como cual otra materia, en grupos donde con divertidos instrumentos se le muestra lo que deben saber para darle placer a su pareja.
El sexo oral es parte de la relación sexual, siempre y cuando haya confianza y ambas partes estén de acuerdo no hay razón para decirle no a esto.
wow
ResponderEliminarme recordó un poco a esos cursos de la Cruz Roja de resucitación y masaje cardíaco
jajajaa
Salvemos al pene!!!!
Anto